24 ago. 2009

EL DIA QUE BOGADO LE HIZO UN GOL A AMADEO CARRIZO


Yo lo viví...
Rubén Ayala Ferreyra

Pasaron 40 años para que Albino Bogado, que en el año 1968 era centro delantero de Bartolomé Mitre, intentara una explicación sobre el desmayo que le produjo en pleno campo de juego, un gol que le convirtió a Amadeo Carrizo, arquero de River Plate, que llegaba con la valla invicta con más de 800 minutos.
Era el partido con el que Mitre inauguraba su campo de juego, sobre la por entonces polvorientas avenidas San Martín y Martín Fierro, cancha que se conserva exactamente igual que hace 41 años atrás, sin que se le agreguen las plateas para cuya construcción se reservó un lugar entre las dos tribunas populares del sector oeste.
La historia del gol a Carrizo tiene sus bemoles, por que no era un gol más. Era un gol a Carrizo, un arquero admirado por muchos (no decimos por todos por que seguro están los hinchas de Boca, que mucha simpatía no le tenían), tuvo varios "tropìezos", especialmente cuando de enfrentar al brasileño Paulo Valentín se trataba, que siempre le hacía goles, o cuando River perdió la final de la copa Libertadores de América frente a Peñarol de Montevideo por 4 a 2 en tiempo suplementario.
Pero volvamos a gol de "Bogadito" (jugador que llegó de Coronel Bogado, Paraguay) que era de físico pequeño, pícaro, incisivo y "mañero". Los de Mitre le idolatraban, los de los otros clubes, no tanto...era un simulador de infracciones.
Recien llegado del Paraguay el hombre, lógico es suponerlo, no tenía vivienda propia. El presidente de Mitre por entonces era el agrimensor Mariani (no el actual presidente, el médico "Lucho" Mariani, el padre) y con la presencia de River y todas sus estrellas: Carrizo, los hermanos Onega, Pinino Mas y otros, se creó una gran expectativa.
Entonces el presidente auriazul le habló al jugador antes del partido y le dijo "mirá Bogadito (así se le llamaba), vos le haces un gol a Carrizo y yo te regalo una casa". Como era de suponer y no podía ser de otra manera Bogado aceptó la "propuesta".
Comenzó el partido, había una multitud impresionante en la cancha. Se colocaron sillas dentro del campo de juego y esos lugares se vendieron como plateas. Mariani se ubicó en una de esas sillas debajo de la cabina de periodistas.
Comenzó el partido dentro de una enorme expectativa. Es que la valla invicta de Carrizo (por más que no se contabilizaban los partidos amistosos) era un motivo más de atracción.
A poco de iniciado el encuentro Bogado recibe un pase de Ríos y adiós valla invicta, con un perfecto remate cerca del palo izquierdo del arco que da sobre la avenida Martín Fierro (sector norte) batió a Carrizo.

Bogado emprendió una desenfrenada carrera hacia donde se encontraba el presidente Mariani, según admitió después "para hacerle recordar de la promesa del obsequio de la casa". Pero cuando faltaban unos 10 metros para llegar donde se encontra su "objetivo", Bogado cayó desmayado. Nosotros que estábamos transmitiendo el partido por LT17 Radio Provincia de Misiones (con Carlos Alberto Lucero, padre, como comentarista) observamos con desesperación, a pocos metros de nuestra cabina a un hombre totalmente KO.
Conocedores de la promesa hecha por Mariani, divulgamos la noticia de que "Bogado se desmayó por la emoción que le causaba el hecho de convertir el gol y ganarse como premio una casa".
En efecto, Mariani, que era por entonces el jefe de Vialidad, cumplió con su palabra y le adjudicó una vivienda en el barrio Kennedy, que por entonces quedaba en las orillas de Posadas, en el barrio Parque Adam.
Hasta hoy vive en ese lugar Albino Bogado junto a su familia. Se ganó la casa al convertirle un gol al "invicto" Carrizo.
Después de 40 años en una entrevista por Canal 5, explicó dos cosas. Una, que efectivamente su desenfrenada carrera hacia el lugar donde se encontraba el presidente era para que "para hacerle recordar de la promesa"; pero, según dijo, el desmayo se produjo por que su compañero Manuel Ríos (autor del pase) le salió al cruce para felicitarlo y le dio un rodillazo en la boca del estómago que lo dejó "fuera de combate", y agregó "Rubén, que transmitía el partido, creyó que me desmayé por la emoción y todo el mundo en la calle y en todos lados me decían, Bogado así que te desmayaste por haber convertido un gol a Carrizo y ganarte una casa". Y así quedó. Hasta que 40 años después "apareció" el rodillazo del ya desaparecido Manuel Ríos.
Lo cierto es que se desmayó, ahora ¿por la casa o por el rodillazo de Ríos? Es lo que menos importa. Quedó, el hecho, en la historia del fútbol posadeño.

2 comentarios:

  1. historias como estas, Ruben debe tener muchas

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  2. Que grande bogadito, con este gol historico.. lastima que cuando entrenaba a veteranos del club de educacion no logró que el negro largue el pucho antes del partido.

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