Hay tipos que marcan una diferencia. Pero no por seguir el camino de lo que se considera exitoso y de lo que hay que hacer. Son quías que eligen, y no se dejan llevar. Aquellos para los cuales la vida no es un plan determinado que otros hicieron y que hay que cumplir. Aquellos que son respetuosos de sus placeres. El Rifle Pandolfi era un jugador de los llamados finos, de espíritu libre, de arte en el juego y también - hay que decirlo - de juego discontinuo. Sin embargo, y a pesar de haber vivido momentos gloriosos con Velez y Boca, en un momento dijo basta. Eligió, sin culpas ni cargos (o tal vez un poco si, ¿porque no?) dejar el futbol profesional para dedicarse a su pasión, la música, el rock. Rock del Oeste Bonaerense, mixtura rolinga, reggae, y mística piojosa. El sábado estuvo en Posadas, en La Casa Paraguaya, con su banda Mil Hormigas, ya de madrugada, compartiendo escenario con otras bandas misioneras y posadeñas. "El rock and roll, al cantar del viejo sabio (paradójicamente)Young, no morirá jamás..." De actitud, estoy hablando...
Cafe Azar
Posadas, Domingo 18 de Octubre de 2009
(Después de un finde agitado)