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10 oct 2009

Palermo, Dumas y el sentido de las cosas



Algunos prefieren pensar que los héroes son resultado del destino. Algún oráculo prediciendo hazañas, estableciendo senderos, afirmando valores. La imagen siempre sensual e inalcanzable de la pitonisa que seduciendo con su cuerpo deja caer las palabras del destino. Sin embargo prefiero creer que, por el contrario, los héroes construyen sentido, cuentan historias, se enfrentan al caótico y arbitrario universo estableciendo una épica, un relato en fin.
El héroe sabe que el mundo no tiene sentido, y su gran epopeya es darle uno. Recorre los caminos de lo incierto para poder saber que fue un error y que una victoria. En ese camino instituye glorias y fracasos. Los dioses griegos, tan afectos al relato trágico (con el recurso narrativo de destino, por supuesto), bien podrían ser vistos desde esta perspectiva. Y uno podría afirmar que lo que la historia cuenta es en realidad el carácter performativo del oráculo. No habría así destino, sino relatos a ser vividos.
Palermo es, sin duda, un héroe que bien supo construir su relato de los arbitrios del mundo futbolero. Nada mejor que el fútbol, a pesar de técnicos y periodistas deportivos, para demostrar el carácter azaroso de las cosas. Palermo hizo – y hace – su historia en los límites de la sorpresa y lo previsto. Un largo relato plagado de momentos culmines, tensos, casi increíbles. Forzando lo ordinario, replanteando el orden de lo bello, fundando una épica de la arbitrariedad.
Podríamos contar muchos capítulos, tal cual una novela de Alejandro Dumas, donde nuestro héroe al borde del final se recupera para la próxima entrega en la misma “batihora” y en el mismo “baticanal”.
Sin embargo, todos los recursos narrativos estuvieron puestos a su disposición para que este capítulo de una selección nacional llena de grandes cuentas bancarias, protagonismos publicitarios, y jugadores estrellas en sus clubes tuviera el final que tuvo. El comienzo del partido con nuestro héroe en el banco, su entrada en el segundo tiempo, el golpe en la nariz que sangra(vaya metáfora Diego, no?), el empate de Perú sobre la hora, la lluvia, el viento, el tiempo límite. Dumas o Salgari no lo podrían haber pensado mejor. Palermo otra vez escribió su relato, le dio un sentido a su historia y salvó las papas al héroe que fue Dios, volvió entre los hombres, y lucha por recuperar su halo sagrado. Pero eso, es otra historia.
CAFE AZAR
Posadas, Octubre de 2009

1 oct 2009

Palermo, el de madera...


Acá estamos a la espera de comentarios sobre Martín Palermo, casi 36 años, goleador de Boca..., el que es de "madera", que no aguanta dos tiempos, autor del 2 a 0 de Argentina ante Ghana.

¿Que no es mucho? ¿que Ghana de "gana" tenía poco?
Otra pregunta: ¿cuánto hace que con la selección argentina no teníamos esa "loca" alegría que nos dio Palermo anoche?
El Demonio Hauche jugó para Palermo, el Pocho Insúa jugó para Palermo, Bolatti jugó para Pelermo...
Y Palermo jugó para Argentina, jugó para nosotros.
Eso es un equipo, no un dream team de brillantes individualidades...


Foto EPA

2 sept 2009

Los números de Palermo en la Selección

El Loco vuelve al combinado nacional ocho años y nueve meses y medio después de su última convocatoria. Jugó siete partidos con la celeste y blanca y anotó tres goles y Erro tres penales-

Martín Palermo, quien fue citado por Diego Maradona para los partidos frente a Brasil y Paraguay porque Diego Milito arrastra una molestia, vuelve a la Selección Argentina ocho años y nueve meses y medio después de su última convocatoria.El delantero de Boca jugó siete encuentros con la camiseta celeste y blanca y marcó tres goles. Debutó el 3 de febrero de 1999, en el inicio del ciclo de Marcelo Bielsa, cuando el combinado nacional venció 2-0 a Venezuela. También jugó ante México durante una gira y participó de un amistoso ante Lituania, en cancha de Vélez, previo a la Copa América de Paraguay 1999.
Finalmente, disputó los cuatro encuentros de la Copa América e hizo tres tantos (dos a Ecuador y uno a Uruguay). Sin embargo, lo más recordado son los tres penales que erró frente a Colombia. La última vez que se puso la casaca de la Selección fue el 15 de noviembre de 2000, en un partido ante Chile, aunque el Loco fue al banco de suplentes y no ingresó.


P.D Para que lo citan… Hay que avisarle si hay un penal a Maradona que no patee Palermo...