31 dic. 2009

Feliz 2010 y sigan adelante

Sigan
festejando...
extraido del blog "tirando al medio"

29 dic. 2009

Yo creo que te despejé la duda, me parece

Verón: Si tenés alguna duda, vení agarrala... le hubiera dicho El Diego

25 dic. 2009

El juego de las 7 diferencias



1 la circunstancia (un Mundial)
2 el rival (el archienemigo: Una potencia mundial)
3 la elegancia del 10 (desde la calesita con que inicio la jugada y el trotecito canyengue)
4 el sentimiento (con aire caliente en el pecho)
5 el público (hinchas, no mero espectadores)
6 la originalidad (el original cotiza más que la copia)
7 además es bostero (no necesita explicación)

23 dic. 2009

El mejor del año. ¿qué me van a hablar de pechos fríos?

El Círculo de Periodistas Deportivos lo premió anoche con el Olimpia de Oro como el mejor deportista argentino del año a un Bostero de Ley.

(Algunos que prefieren consultar la opinión europea postulaban al pechito frío del Barcelona)


Por Bostero y por haber ganado el US Open, haber sido finalista del Masters y número 5 del mundo, Del Potro superó en la pulseada a Lionel Messi, el gran candidato del marketing. La ceremonia se realizó en el partido de Almirante Brown. Los premios. La nómina de principales ganadores: Ajedrez: Diego Flores. Atletismo: Brian Toledo. Automovilismo: José María López. Básquetbol Local: Leonardo Gutiérrez. Básquetbol Exterior: Luis Scola. Boxeo: Omar Narváez. Canotaje: Daniel Dal Bo. Ciclismo: Darío Colla. Esgrima: Felipe Saucedo. Esquí Náutico: Javier Julio. Fútbol Local: Juan Sebastián Verón. Fútbol Exterior: Lionel Messi. Futsal: Patricio Benes. Gimnasia: Federico Molinari. Golf: Angel Cabrera. Handball: Diego Simonet. Hockey sobre césped: Luciana Aymar. Hockey sobre ruedas: Pablo Álvarez. Karate: Martín Juiz. Lucha: Fernando Iglesias. Motociclismo: Leandro Mercado. Natación: Cecilia Biagioli. Polo: Juan Martín Nero. Remo: Doble Par (María Gabriela Best / Laura Abalo). Rugby: Juan Fernández. Lobbe. Tenis: Juan Martín Del Potro. Tenis de Mesa: Pablo Tabachnik. Turf: Edwin Talaverano. Voley: Alejandro Spajic. Yachting: Julio Alsogaray. Paralímpico: Alejandro Maldonado.

19 dic. 2009

¿El mejor del mundo? o Una manga de pechos Fríos

Agónicamente Barcelona se quedó con la copa del mundo. Con un gol a dos minutos del final del partido logró prolongar la Final con Estudiantes y luego, con otro hecho con su Freezer, Messi marcó la victoria.
No hablaremos de justicia o injusticia. No son éstas categorías pertinentes a la hora de hablar de futbol. Tampoco de espectáculo, eso lo reservamos para la TV y los empresarios del show que están detrás de los negocios que genera el futbol.
Como bien dijo Verón el que quiera espectáculo que pague la entrada al teatro.
Lo agónico del triunfo de la Empresa Barcelona SA sobre la Asociación Civil Estudiantes de La Plata da cuenta de que no existe un guión previo en las confrontaciones futboleras y que no es solo cuestión de plata.
Más allá de la teatralidad que suponga el hecho de ser presenciado por espectadores, es justamente su carácter agonal lo que determina la naturaleza propia de este apasionate juego.
A diferencia del teatro donde los actores juegan sus roles para ser vistos, el futbol se juega para ganar, más allá de que pueda ser visto o más allá de que se sostenga económicamente porque es visto.
Todo el glamour de Guardiola y su ridículo chalequito onda tahúr, que más temprano que tarde tendrá su émulo misionero, y que, corresponde a ese orden teatral propio de los que piden espectáculo en lugar de fútbol pareció desconfigurarse ante lo que parecía hasta el minuto 88 una derrota.
Toda la verba esteticista se atragantó luego del bochazo de Boselli durante un buen rato, tal vez buscando argumentos para explicar a los reporteros. El final, los festejos mostraron nuevamente lo que realmente le gusta a la gente, mostró digo por donde pasa la emoción.
Recién cuando se sacaron la careta de la disimulada compostura (costosamente disimulada por cierto), en ese llanto que sirvió de desfruncido festejo asumió guardiola el espíritu de un futbolero. Ya no era teatro, lloró en serio, como Falcioni una semana antes, aunque sea más fiero.
Y, si con lágrimas emocionadas festejaron al final el triunfo alcanzado con un pechazo con frigorías. Congelaron la ilusión de los de La Plata.
Ahora vendrán a hablar de futbol lírico, reserven eso para la gilada que pretende ir al fulbo como quien va al teatro. Nosotros hemos visto una careta menos.
Hernán Cazzaniga

14 dic. 2009

LOS HOMBRES DUROS NO LLORAN



En los últimos minutos del partido que Banfield jugaba y perdía ante Boca en La Bombonera, en el cual –y pese al resultado- se consagraba por primera vez campeón de la liga mayor del fútbol argentino en su historia, la imagen de la televisión se detuvo por un instante en la cara del entrenador del taladro verde y blanco. Con nombre de guerrero y estadista romano, Falcioni, es de esos técnicos de cara seria, de pocas palabras, y ningún esfuerzo de agradar al periodismo que hace rato dejó de ser deportivo. Rostro poco vendible para marcas de gaseosas, ropas de marca y televisores plasma (¿se imaginan la cara de Falcioni en un televisor de 32 pulgadas de alta definición?). Aunque seguramente algún publicista algo se le ocurrirá.


La cuestión es que el partido terminaba, y el rival directo de Banfield, Newels Old Boys de Rosario perdía en su cancha ante los cuervos de San Lorenzo. Con ese resultado, Banfield, aún perdiendo, era campeón. La imagen se detuvo en la cara de Falcioni que bien podría haber dicho: “La suerte está echada” como su tocayo antes de cruzar el Rubicón. Algo de eso había. Sin embargo la imagen era de contención, de esforzada contención. De vaya a saber cuantas derrotas, ninguneos, burlas y sinsabores. Ya desde el lugar del arquero, que como suelen decir quienes no juegan en ese lugar es el del bobo, lugar que defendió en Velez, América de Cali (con quienes salió campeón de la Liga Colombiana), Gimnasia y Esgrima de la Plata y Once Caldas. Ya como entrenador cargó además la superficialidad estadística de que ningún arquero salió campeón. Que el tiki tiki, que el antifútbol, que la mala cara, tantas páginas y palabras y voces que en diarios, radios y televisión remarcaban que la belleza es de un orden único, fascista y sin discusión.

Por eso es que lo que la imagen devolvía, en las pantallas de los televisores, era la cara de un Falcioni que vivía por fin su momento de gloria y eso era muy fuerte para contener. Después de todo, los duros que no lloran son generalmente actores, como John Wayne, Lee Van Cleef, Clint Eastwood o recientemente Bruce Willis, y así es fácil. Sin embargo, Julio Cesar Falcioni, contuvo esa emoción que retorcía las tripas y deformaba la cara. Después, con el pitido final, con los dos partidos terminados, con los jugadores de Banfield saltando de alegría en La Bombonera, Falcioni desató su alegría y por un momento fue un hincha más que festejaba.

Banfield, el equipo con el nombre de un gerente de los ferrocarriles britanicos, fundado por ingleses y cuyo apodo inmortalizó el gran Alfredo De Angelis con el tango el Taladro, es por primera vez campeón en su historia. Y un duro lo condujo a ese lugar. “Alea jacta est”.

Cafe Azar
Posadas, Diciembre de 2009. -

9 dic. 2009

Ángel Cappa: “Los Valores”


Escucharlo hablar al inventor del Tiki, Tiki,  Angelito Cappa, es siempre una gran satisfacción y sobre todo cuando el hombre, en un Taller en el Museo de la Memoria de la E.S.M.A., señala que el fútbol actual carece de valores y los jóvenes salidos de un espacio cultural barrial se transforman en poco tiempo pretendiendo imitar la cultura de la fama y del glamour  que muchas veces está al alcance del dinero, pero que nada tiene que ver con su formación social y cultural, haciendo muchas veces el ridículo.

                      El fútbol actual carece de “Valores” producto de lo que la sociedad en determinada manera pone como valoración principal en determinado momento llegándose a la conclusión en el fútbol de hoy que es el mejor quien gana y no el que juega bien y no gana.



                    Ahora bien, también es muy cierto y sobre todo para mí y creo que para unos cuantos, lo que dice este filósofo del fútbol que el “TIKI—TIKI”, es lo mejor que le pasó al fútbol argentino en los últimos veinte años a pesar de no haber salido campeón.

    

                   También es cierto cuando dice en ese encuentro en el Museo de la E.S.M.A.

que hoy hay chicos de diecisiete años jugando en el fútbol argentino que nada saben de aquella época de la dictadura militar, época en donde desde el Monumental los argentinos gritaban los g
oles del mundial 78”, a pocas cuadras otros argentinos gritaban de dolor producto de las torturas recibidas, y mientras vestidos con colores  celeste y blanco se festejaba el título, en el cielo cercano pasaban los vuelos de la muerte arrojando cadáveres de jóvenes al Río de la Plata.



                  Es bueno también escuchar y reflexionar cuando se refiere a  las familias que pretendiendo que su hijo sea el salvador tergirversan  los valores incluso de familia y ven a su descendiente como un signo monetario haciéndole inclusive dejar los estudios para meterlo de lleno en el fútbol aun en plena infancia.



                  Es muy cierto lo que dice el “Angel” del fútbol, el deporte de la redonda sobre el césped aun en los potreros está careciendo de valores, donde el signo monetario vale más que la camiseta y aun el amor al barrio o al club por el que uno viste los colores y corre detrás de la pelota.



                 Por todo lo manifestado es muy cierto y acertado cuando don “Angel”, concluye diciendo:



                 “Hay que recuperar el valor de la memoria, el valor de jugar bien aunque no se gane, el valor del respeto a la cultura de donde venimos y de la que mamamos en nuestra infancia y en nuestra adolescencia, en definitiva hay que recuperar los valores de la identidad futbolística, del amor a la camiseta y del amor al juego”.





                                                                                  Isaac Sevi