20 jul. 2009

Fútbol y amistad

A pesar del dicho de “Román”

el fútbol a mi,

me lleno de amigos.

“Algunos están, otros se fueron”,

estarán gambeteando a las estrellas,

tirándoles caños a las nubes

y haciéndoles goles al Arco Iris.

¡Muchachos! Se que piden a gritos un buen nueve,

pero les pido que sigan esperando,

“yo no se jugar en las alturas”

y les confieso que prefiero seguir con

los que están.

Aquellos amigos que estuvieron

aún desde antes de la institucionalización

del “día del amigo”,

porque antes de la llegada del hombre

a la luna, en la canchita de tierra

frente a la fabrica de caramelos del Polaco,

allá en Apóstoles nos llenábamos de tierra y de alegría

al patear, con fuerza de niño

La Redonda”.

Y fueron días más alegres,

cuando el Polaco, dueño de nuestro equipo

adquirió el pase de Moisés Benítez,

pagándole al equipo de Botafogo del barrio El Chaquito

con una bolsa de caramelos de cinco kilos,

pero que en realidad gracias al rendimiento

del jugador estrella en nuestro equipo,

terminamos consumiendo caramelos hasta empacharnos,

gracias a lo cual la fábrica siguió funcionando,

como siguió funcionando mi historia

con el fútbol.

Y fue así que poco después, lleve mis goles

al equipo de baby de las Ruinas,

más tarde la primera ficha en el Club Independiente

y posteriormente el pase a Tuyuti,

para terminar en estos días,

esperando con la misma ganas y ansias de siempre

la llegada de los sábados,

para seguir pateando, hoy con la fuerza

de un hombre de cincuenta,

La Redonda”.

Isaac Sevi/09